Ella, Lucía.

Lucía tenía 16 años cuando fue seducida, drogada, violada y empalada. Si, empalada.

¿En que clase de enfermo mundo estamos donde una noticia así aparece en el telediario y no conmueve al mundo cómo los ataques a París? ¿Tal vez porque ella era sólo una?

¿Te puedes imaginar que te reduzcan a nada, te sometan a vejaciones que no deberían ni siquiera existir y que además de eso, introduzcan un palo por tu ano a modo de diversión y “placer”?

Ella, esta chica de 16 años.

Ahora sólo es un cadáver, un cuerpo más. Sin vida, sin sueños, sin aspiraciones, sin nada.

¿No era hermosa su sonrisa?

 

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18 thoughts on “Ella, Lucía.

  1. La última vez que yo subí una historia como la de esta chica tuve que borrarla por la cantidad de críticas que recibí por demostrar lo mala que puede ser la gente y como hay historias de superación. Me anima para seguir como voluntario que ese tipo de casos no caigan en el olvido y por muy duros que sean debemos darnos cuenta que existen y no limitarnos a mirar a otro lado por muy duros que sean.

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    1. Cómo me joden esas reacciones. A mi me duele y me deprimen que estas cosas sucedan pero creo que es más doloroso aun que finjamos que esas cosas no pasan, que prefiramos fingir que el mundo está bien sólo porque no ha sucedido en nuestro entorno o círculo.
      Me alegra que no seas de los que creen que mirando hacia otro lado este tipo de aberraciones dejan de suceder.

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  2. Debemos empeñarnos más que ellos se emperran en silenciar estos actos, en demostrar la bestialidad que habita en algunos seres y la inefectividad de las fuerzas de seguridad y la inexistencia de leyes contra el maltrato. Me duelo en cada una de las noticias. Un beso.

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  3. No sé muy bien a qué se refiere esta entrada, no conozco la noticia. No estoy de acuerdo con colgar las fotos de una menor, me parece que no aporta nada a la terrible realidad y que fomenta más bien el morbo y una argumentación periférica que enajena más que contribuye a analizar la situación. ¿Si hubiera sido fea su sonrisa la cosa nos conmovería menos? Pienso que debemos mantener una contundencia en la denuncia de estos hechos que no son casuales. Toda la hipocresía de una igualdad que no existe y que pone vendas en los ojos, que trata de justificar acciones como simples actos aislados de locos o depravados, cuando la realidad es que esa violencia es inherente a un sistema sustentado en la competitividad y el usar y tirar de cosas y personas. Y que se concreta en estas terribles realidades. La verdad es que duele demasiado para poner “me gusta”, pero el dolor no es suficiente para denunciar a esta sociedad deshumanizandora.

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    1. Ignorarlo tampoco borra de nuestras memorias la situación, no hay ningún morbo en hacerle homenaje a esta niña y es lo único que se le puede hacer dada la atrocidad del caso y la impotencia de a quienes nos interesan los temas de este tipo. Porque no es cuestión de justicia o de igualdad si no de que simplemente no deberían existir. Porque es inhumano y personalmente hubiera colgado la foto incluso de un varón.
      Yo soy colombiana, pero desde mi rincón acompaño la marcha que se está realizando en Argentina en protesta contra esta atrocidad, la cual puede que no sirva de nada. Pero quedarme impasible y permitir que se convierta en una cara de los horrores a los que estamos acostumbrándonos por inercia no me sale de las entrañas.
      El “me gusta” no es una obligación, ni una necesidad. Yo siempre espero que darle clic a ese botón sea cuestión de sinceridad.
      En cuanto a la sonrisa, piensa en ella como algo simbólica, ya que representa la despreocupación de su edad, de ciertas malas decisiones y de lo lindo que es vivir.

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      1. Mi cuestionamiento no es de la noticia, mucho menos pienso que haya que olvidar, más bien al contrario; lo que no me termina de encajar es la muestra pública de la imagen de menores, no importa el sexo. ¿No deberían existir? Pero existen, y no basta con la repulsa que surge desde las entrañas, sino que debemos denunciar el sistema que genera o favorece estas actitudes de desprecio total a la vida humana. No quiero parecer insistente, pero tengo que mantener la postura de que esa inercia de la costumbre se ve favorecida por esa utilización de la imagen, la publicidad bien lo sabe, que fomenta solo la morbosa compasión inmediata y no impele a una respuesta de denuncia más duradera y profunda.
        En todo caso, insisto en que la postura de tu entrada me parece oportuna y necesaria, solo cuestiono la imagen.
        Un abrazo.

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