Divagaciones de la Alimaña

Voz de Marta: no hubo despedidas. Nadie volvería a tocar el tema. Todos podían respirar tranquilos, el linaje podía seguir considerándose respetable.

Entra Camila: podrían llevarme a las profundidades del infierno y ella no se inmutaba. No soy dueña de mi propio destino, ¿pues entonces, qué caso tiene?

Marta: si tengo suerte, moriré de sed en las yermas montañas de mi destino y serian un festín para los cuervos y gallinazos.

Camila: sería útil entonces.

Marta: pero no así funciona.

Camila: el camino es pedregoso y está plagado de alimañas.

Marta: yo soy una…

Camila: abuela asegura que llegaré sana y salva.

Marta: y a eso mismo le temo: llegar

Camila: llegar y descubrir que solo di media vuelta.

Duende: (habla solo, o eso parece)… más que un simple sirviente de la corona al que le cortaran la cabeza por expresar su opinión… (ve a Marta)

Camila: todo fue un accidente

Marta: más que eso, una opinión

Camila: lo recuerdo claramente, la osa mayor brillaba extrañamente, habíamos hecho una fogata y llevábamos varios días de travesía.

Marta: teníamos caballos,  a los que ayude a dar agua, melaza y caña dulce picada. No podían comer el pasto…

Camila: es que no había.

Anuncios

One thought on “Divagaciones de la Alimaña

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s